La Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH), a través de su Observatorio Territorial de Seguridad, realizó el primer encuentro de la Mesa de Contrabando de Medicamentos, iniciativa impulsada en el marco de su trabajo frente al crimen organizado, los mercados ilícitos y sus efectos en los territorios.
La instancia reunió a representantes de municipalidades, autoridades y equipos del área de salud, la Seremi de Seguridad Pública de la Región Metropolitana, cadenas de farmacias de distintos tamaños, ferias libres, comercio establecido, industria y empresas de seguridad privada. Esta diversidad permitió incorporar miradas complementarias sobre las distintas etapas de distribución, comercialización, fiscalización y control de medicamentos.
Durante la jornada se compartieron diagnósticos respecto de la comercialización irregular y el contrabando de medicamentos, identificando brechas institucionales, debilidades de fiscalización y coordinación, características del mercado y los principales desafíos para prevenir su expansión. Asimismo, se relevaron experiencias, capacidades y fortalezas que pueden contribuir a una respuesta más articulada entre las instituciones y sectores involucrados.
El encuentro permitió visibilizar tres impactos centrales del fenómeno. En primer lugar, el riesgo para la salud pública asociado a la venta de productos sin trazabilidad, condiciones adecuadas de almacenamiento, procedencia comprobable ni resguardo sanitario. En segundo lugar, el perjuicio económico para el comercio establecido y los actores que cumplen con las exigencias regulatorias, sanitarias y tributarias, quienes enfrentan competencia desleal derivada de circuitos informales e ilícitos.
En tercer lugar, se abordó el vínculo entre estos mercados y el fortalecimiento de las economías ilícitas asociadas al crimen organizado. El contrabando y la comercialización irregular de medicamentos pueden contribuir a diversificar las fuentes de financiamiento de redes criminales, ampliar su despliegue territorial y captar tanto clientes como actores que participan en la reducción, distribución o reventa de mercancías de origen ilícito. Con ello, estas organizaciones pueden incrementar su presencia y capacidad de control sobre espacios comerciales, redes de distribución y determinados territorios.
Esta primera mesa busca constituirse como una instancia de trabajo compartido y permanente, en la que cada institución pueda aportar desde sus atribuciones, competencias y responsabilidades. El objetivo es avanzar hacia una agenda común de prevención, fiscalización, coordinación interinstitucional y protección de la salud pública, fortaleciendo la respuesta frente al contrabando de medicamentos, sus impactos económicos y sus eventuales vínculos con redes de comercio ilícito y crimen organizado.