El Gobierno lanzó una nueva campaña nacional destinada a fomentar el bloqueo inmediato de teléfonos celulares robados, como parte de una estrategia para reducir este tipo de delitos y desincentivar el comercio ilegal de equipos móviles en el país.
La iniciativa busca concientizar a la ciudadanía sobre la importancia de denunciar el robo de un dispositivo y solicitar su bloqueo a través de la compañía de telecomunicaciones correspondiente. De esta manera, el equipo queda inutilizable en las redes móviles nacionales e internacionales mediante el bloqueo de su código IMEI, disminuyendo significativamente su valor para quienes participan en el mercado ilícito.
Según datos de la PDI, en Chile se sustraen cerca de 500 mil teléfonos al año, representando el 62,6% de los objetos robados en espacio públicos, sin embargo sólo un 50% de los afectados solicita su bloqueo.
Las autoridades recordaron que el robo de teléfonos celulares continúa siendo uno de los delitos con mayor incidencia en las zonas urbanas, afectando tanto a las víctimas por la pérdida del equipo como por el riesgo asociado al acceso no autorizado a información personal, aplicaciones bancarias, redes sociales y otros datos sensibles.
La campaña también pone énfasis en la prevención, recomendando a los usuarios activar mecanismos de seguridad como el bloqueo mediante reconocimiento biométrico o PIN, mantener habilitadas las funciones de geolocalización, realizar copias de seguridad periódicas y evitar adquirir equipos de procedencia desconocida o sin respaldo comercial.
Desde el Ejecutivo señalaron que el éxito de esta estrategia depende de la colaboración entre ciudadanos, empresas de telecomunicaciones, fabricantes de dispositivos y las instituciones encargadas de la seguridad pública. El objetivo es reducir la rentabilidad del robo de celulares, uno de los delitos que con mayor frecuencia afecta a la población.
Asimismo, las autoridades hicieron un llamado a verificar siempre el código IMEI antes de adquirir un teléfono usado, con el fin de confirmar que no corresponda a un equipo denunciado por robo o extravío.

El código *#06# permite visualizar el IMEI del teléfono para posteriormente ser anotado o respaldado
Un delito con múltiples consecuencias
Especialistas en seguridad advierten que el robo de teléfonos móviles ha evolucionado desde un delito patrimonial hacia una amenaza que también compromete la seguridad digital de las personas. El acceso a aplicaciones financieras, billeteras digitales, plataformas de autenticación y datos personales puede facilitar fraudes, suplantaciones de identidad y otros delitos informáticos.
En ese contexto, la campaña busca reforzar una cultura de denuncia y bloqueo inmediato, entendiendo que cada equipo inutilizado representa un incentivo menos para las organizaciones criminales dedicadas al robo y comercialización ilegal de dispositivos móviles.
La iniciativa forma parte de las acciones impulsadas por el Gobierno para fortalecer la prevención del delito y promover una mayor colaboración entre el Estado, la industria de las telecomunicaciones y la ciudadanía frente a una de las modalidades delictivas de mayor ocurrencia en el país.









