La reciente Operación “Muralla Oriental II”, ejecutada por la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público, representa uno de los golpes más importantes de los últimos años contra la red de casinos clandestinos que operaba en la Región Metropolitana y Valparaíso. El operativo dejó 37 detenidos, allanamientos simultáneos en 26 casinos ilegales, la incautación de más de $700 millones en efectivo, armas, municiones y más de un millar de placas electrónicas utilizadas en máquinas de juego.
Mucho más que apuestas
Las investigaciones de la Fiscalía establecen que estos casinos constituían una parte de una estructura criminal mucho más compleja, vinculada a organizaciones de origen chino que, además de explotar juegos de azar ilegales, habrían desarrollado un sofisticado sistema para el lavado de dinero y el movimiento internacional de recursos ilícitos.
Según los antecedentes entregados por la PDI, el dinero generado diariamente era retirado de los locales y posteriormente transferido al extranjero mediante el sistema informal conocido como hawala, mecanismo que permite mover grandes sumas sin utilizar el sistema financiero tradicional y dificulta enormemente el seguimiento del origen y destino de los fondos.
La continuidad de una investigación mayor
La denominada “Muralla Oriental II” no nació de manera aislada. Se trata de la continuación de una investigación iniciada durante 2025, cuando la Fiscalía comenzó a desarticular la denominada “Mafia Hongmen”, organización que ya había sido vinculada a delitos como asociación criminal, lavado de activos y diversos mercados ilícitos.
Lo llamativo es que, pese a las detenciones efectuadas meses atrás, las pesquisas permitieron comprobar que una parte importante de la estructura económica seguía funcionando prácticamente sin alteraciones, manteniendo abiertos decenas de casinos clandestinos que continuaban generando millonarias utilidades.
Un negocio altamente rentable
Las cifras hablan por sí solas. De acuerdo con la Fiscalía, solo durante el día de los allanamientos se logró incautar alrededor de 80 millones de pesos correspondientes a la recaudación de una sola jornada de funcionamiento de los casinos intervenidos.
Este antecedente permite dimensionar el enorme flujo de dinero que mueve diariamente este mercado ilegal, transformándolo en una fuente permanente de financiamiento para organizaciones criminales.
Fachadas legales y control territorial
Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades es que muchos de estos casinos operaban ocultos tras negocios aparentemente legítimos.
Ferreterías, tiendas de ropa, locales comerciales y otros establecimientos funcionaban como fachada para ocultar salas de juego clandestinas que operaban con acceso restringido y sistemas de vigilancia propios.
Según el Ministerio Público, este tipo de actividades también genera control territorial, deterioro urbano y dificulta la intervención de municipios y policías en determinados sectores.
El vínculo con otras economías ilícitas
Especialistas en crimen organizado coinciden en que los casinos clandestinos rara vez funcionan como una actividad aislada.
En numerosos casos, estos establecimientos sirven para:
- blanquear dinero proveniente del narcotráfico;
- financiar redes de contrabando;
- ocultar ganancias obtenidas mediante extorsión;
- facilitar el comercio ilegal de armas;
- fortalecer estructuras criminales mediante el manejo de grandes cantidades de efectivo.
La facilidad para mezclar ingresos aparentemente legítimos con dinero de origen ilícito convierte a estos negocios en una herramienta especialmente atractiva para organizaciones criminales transnacionales.
Una estrategia para atacar las finanzas del crimen
El operativo refleja además un cambio en la estrategia de persecución penal.
Durante años, las policías concentraron sus esfuerzos principalmente en detener a los autores materiales de distintos delitos. Hoy, la prioridad parece estar orientándose hacia afectar el patrimonio económico de las organizaciones criminales, debilitando su capacidad financiera y logística.
Este enfoque ya ha sido aplicado en investigaciones relacionadas con redes internacionales de crimen organizado, donde la desarticulación de los mecanismos de lavado de activos y financiamiento ha demostrado ser una de las herramientas más efectivas para reducir su capacidad operativa.
Un fenómeno que continúa bajo investigación
Aunque las autoridades consideran este operativo como un golpe significativo, la propia Fiscalía ha señalado que se trata solo del inicio de nuevas diligencias destinadas a identificar a quienes dirigen estas estructuras y reconstruir el flujo del dinero obtenido mediante los casinos clandestinos.
La investigación busca determinar el alcance completo de la red, identificar a sus financistas y establecer posibles vínculos con otras organizaciones dedicadas al crimen organizado transnacional, en un escenario donde los mercados ilícitos aparecen cada vez más interconectados.









