Ciberseguridad: un factor crítico para la continuidad operativa en banca, minería, energía, salud y retail

La irrupción de la Inteligencia Artificial ha marcado una nueva etapa en la cibercriminalidad. Hoy los atacantes utilizan bots automatizados capaces de escanear internet en busca de direcciones IP vulnerables.
Ciberseguridad

Desde NOVARED afirman que hoy la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) ha marcado una nueva etapa en la cibercriminalidad que afecta, transversalmente, a distintas industrias.

Chile, 23 de marzo de 2026.- La creciente digitalización de los procesos productivos y financieros ha convertido a la ciberseguridad en una prioridad estratégica para industrias clave como la banca, minería, energía, retail y salud, entre otras.

Desde NOVARED señalan que, en los últimos años, el panorama de amenazas ha cambiado significativamente. En este sentido, la evolución de los ataques pasó de ataques realizados por hackers, después a organizaciones no gubernamentales vinculadas a narcotráfico y terrorismo, y últimamente los ataques son impulsados en gran medida por agentes de IA por parte de los atacantes, lo que está obligando a las organizaciones a reforzar sus sistemas de protección, para resguardar tanto su operación como su reputación corporativa.

“La irrupción de la Inteligencia Artificial ha marcado una nueva etapa en la cibercriminalidad. Hoy los atacantes utilizan bots automatizados capaces de escanear internet en busca de direcciones IP vulnerables. Estas vulnerabilidades luego son comercializadas en la Dark Web, generando un ecosistema criminal más sofisticado y escalable que puede afectar a organizaciones de prácticamente cualquier industria”, explica Héctor Garretón, gerente Comercial de NOVARED, empresa líder en ciberseguridad con oficinas en Chile, Argentina, Brasil y España.

Un riesgo global para distintas verticales

Asimismo, sostiene que “estamos frente a un escenario mucho más transversal que hace algunos años. Ya no se trata únicamente de ataques a bancos o grandes corporaciones, sino que vemos intentos de intrusión constantes en múltiples industrias y originados desde cualquier parte del mundo”.

Si bien todos los sectores enfrentan riesgos, comenta Garretón, algunos tienen mayor visibilidad debido al volumen de los datos que manejan o a la masividad de sus operaciones. “La banca y el sector salud, por ejemplo, concentran grandes cantidades de información sensible, lo que los convierte en objetivos particularmente atractivos para los atacantes. De hecho, recientemente una clínica en nuestro país fue víctima de un incidente de ciberseguridad que afectó sus sistemas”.

Y complementa que “este desafío también se ha extendido hacia la tecnología operacional (OT), que controla procesos físicos en industrias como la energía, el petróleo y el gas. En estos sectores, sistemas conectados a internet- como válvulas o dispositivos que se manejan a distancia- pueden convertirse en puntos de entrada para ataques que no solo comprometen datos, sino también infraestructura crítica”.

En el caso de la minería, manifiesta que los camiones autónomos o manejados remotamente que operan en faenas pueden ser vulnerables a intrusiones informáticas. En este sentido, sostiene que un ataque de este tipo podría detener la operación de extracción de mineral, generando pérdidas que pueden ascender a millones de dólares. “En el retail o la industria alimentaria, en tanto, un incidente puede paralizar sistemas de facturación o logística, afectando directamente la cadena de suministro, junto con ocasionar un alto daño económico y reputacional”.

Pese a este escenario desafiante, destaca que algunos sectores en Chile han avanzado significativamente en materia de protección. La banca, por ejemplo, es considerada una de las industrias mejor preparadas frente a las amenazas digitales, dado que dicho sector ha desarrollado estructuras internas robustas para enfrentar los riesgos.

Retos y tendencias en Ciberseguridad

Garretón comenta que los principales desafíos actuales radican en la creciente sofisticación de los ataques automatizados. El uso de la IA generativa se ha transformado en una de las mayores preocupaciones para las empresas, lo que hace indispensable fortalecer tanto la infraestructura tecnológica como la concientización interna. Advierte que muchas brechas de seguridad se originan en errores humanos o en el incumplimiento de protocolos por parte de los propios trabajadores.

“En este contexto, modelos de seguridad como Zero Trust ya hace un tiempo han ganado relevancia. Este enfoque se basa en el principio de no confiar en nadie por defecto, lo que implica verificar constantemente la identidad y los permisos de todos los usuarios, incluso dentro de la propia organización”, resalta.

Asimismo, menciona que tendencias como el BYOD (Bring Your Own Device), que permite el uso de dispositivos personales en entornos laborales, obligan a las empresas a reforzar las capas de seguridad en perímetros, firewalls, aplicaciones y redes corporativas.

Adicionalmente, reconoce que la transformación digital ha ampliado la superficie de ataque de las organizaciones. Y es que, a medida que más procesos se trasladan a plataformas digitales o a entornos en la nube, aumentan los puntos potenciales de vulnerabilidad. Por ello, asevera que la ciberseguridad debe entenderse como una inversión estratégica y no como un gasto, especialmente para garantizar la continuidad operativa.

“Cuando una empresa es atacada, las consecuencias van mucho más allá de la pérdida de datos. Puede afectar su capacidad de facturar, detener su producción o generar un daño reputacional significativo”, recalca.

Y agrega que “En Chile, la entrada en vigor de la nueva Ley Marco de Ciberseguridad está estableciendo un cambio relevante en la gestión de estos incidentes. La normativa establece que las organizaciones deben reportar los ataques a la autoridad competente, lo que aumentará la visibilidad de este tipo de eventos y fomentará mejores prácticas de protección”.

Otra tendencia que destaca es el uso de Inteligencia Artificial para combatir ataques impulsados por la misma tecnología. Según explica, las herramientas de IA permiten correlacionar grandes volúmenes de datos, identificar comportamientos anómalos y generar alertas tempranas para que los especialistas puedan reaccionar con mayor rapidez.

“Para las organizaciones, el primer paso sigue siendo reconocer que las ciberamenazas constituyen un riesgo real y creciente. Fortalecer la cultura de seguridad, invertir en infraestructura tecnológica adecuada y reducir la superficie de ataque son medidas esenciales para proteger la operación, la información y la confianza de clientes y socios”, puntualiza el gerente Comercial de NOVARED.

Acerca de Novared

Compañía de alcance Iberoamericano que por más de 30 años ha estado enfocada en entregar soluciones y servicios de excelencia en Ciberseguridad. Cuenta con oficinas en Chile, Argentina, Brasil y España. Desde 1995 aporta calidad y vanguardia, como actor destacado en la industria, con el objetivo de que las grandes empresas y organizaciones puedan llevar a cabo su transformación digital de manera segura. Su trayectoria le ha permitido posicionarse como una de las empresas líderes en la industria y cuenta con una cartera de clientes compuesta por más de 600 organizaciones que, en la mayor parte de los casos, constituyen las empresas más grandes de la región, entre ellas: bancos e instituciones financieras, retails, empresas de telecomunicaciones, industrias y empresas de servicios. Asimismo, su consolidación en el mercado le permite emplear regionalmente a cerca de 300 profesionales especializados en los distintos ámbitos de la ciberseguridad. NOVARED cuenta con un SOC (Security Operations Center) que opera 24/7 y permite monitorear la seguridad de sus clientes en tiempo real. Para mayor información visite www.novared.net