En política, los matices legales importan: “imputado” o “formalizado” no equivale a condena. Aun así, el costo público no depende solo del desenlace judicial, sino del tipo de rol que se va a ejercer. Y seguridad pública es, por definición, un área donde la probidad se vuelve argumento de primera línea.
Cuando Andrés Jouannet aparece tras una coordinación con autoridades salientes, no trae un discurso preparado ni un documento para leer. Trae una frase. “La gente habla por sus acciones”, dice, atribuyéndosela a Churchill, y con eso intenta cerrar el tema: su trayectoria, su paso por cargos públicos, su experiencia. Un gesto breve —casi de trámite— para cortar una polémica que, sin embargo, ya estaba instalada.
Pero la controversia no nació en esa puerta. Venía caminando desde antes, alimentada por titulares que mezclaban política, sociedades comerciales y un dato incómodo para cualquiera que aspire a conducir seguridad pública: vínculos societarios con empresarios que figuran en causas judiciales.
El nombramiento y el ruido
Jouannet no es un desconocido en La Araucanía ni en el debate público: diputado por el distrito 23 y figura relevante de Amarillos por Chile. Su designación como futuro subsecretario de Seguridad Pública en el gobierno entrante de José Antonio Kast lo puso, de golpe, en el centro de una cartera donde la “señal” suele importar tanto como la política pública.
Y fue justamente la señal la que empezó a discutirse: medios reportaron que Jouannet mantiene o mantuvo sociedades con Bo “Emilio” Yang —imputado en una investigación por presunto tráfico de influencias en un caso de alta exposición mediática— y con Alberto Hadad, empresario vinculado al rubro de tragamonedas que fue formalizado en 2019 por financiamiento irregular de la política.
Las sociedades que volvieron como boomerang
La arista más delicada no fue solo la existencia de sociedades, sino el modo en que estas aparecen (o no aparecen) en los registros de transparencia. Reportes indicaron que algunas empresas constituidas no figurarían en declaraciones de patrimonio e intereses, lo que abrió preguntas sobre omisiones y estándar de escrutinio para un cargo sensible.
La trama se volvió más específica cuando comenzaron a circular nombres y giros. Entre las sociedades mencionadas en prensa aparecen, por ejemplo, Labs Latin America Business Strategy SpA y Empresa Forestal Comercial y Servicios Sur de Chile SpA (vinculadas a Yang), además de Impresiones Quizapú Limitada (vinculada a Hadad), y otras sociedades asociadas al mundo de juegos, apuestas y tragamonedas.
En paralelo, desde el entorno del presidente electo se habría revisado por qué esos vínculos no habrían sido transparentados en la rendición de patrimonio e intereses, según informó Cooperativa.
La derecha critica, el futuro gobierno blinda
Como suele ocurrir cuando un nombramiento aprieta, el cuestionamiento no quedó solo en la oposición. Desde sectores de derecha hubo reproches explícitos, advirtiendo lo complejo de sostener una nominación así en un eje prioritario del próximo gobierno.
Sin embargo, el blindaje político llegó rápido. Pauta reportó que la presencia de Jouannet en una extensa reunión de traspaso fue leída como señal de respaldo, y que Kast defendió públicamente la decisión, sosteniendo que los antecedentes eran conocidos y que no habría información nueva que justificara revertir el nombramiento.
El dilema de fondo
La historia, al final, no se trata solo de papeles societarios: se trata de símbolos. La seguridad pública exige confianza; y la confianza se construye con percepciones tanto como con hechos. Ahí está el nudo: un futuro subsecretario que intenta reducir la polémica a su biografía (“mírenme por mis acciones”), mientras los medios y adversarios políticos insisten en mirar el ecosistema económico que lo rodeó —y, sobre todo, en cómo fue reportado—.
En esa tensión se juega lo que sigue. Porque cuando un gobierno entrante promete orden, cada detalle de sus nombramientos se convierte en prueba. Y en política chilena, pocas cosas pesan tanto como un flanco que aparece justo antes de empezar.









