América Latina y el Caribe se encuentran en un momento decisivo que determinará la trayectoria de seguridad para la próxima generación. La convergencia sin precedentes de amenazas tradicionales evolucionadas con
riesgos emergentes, aunado al acceso e incorporación de alta tecnología, ha creado una tormenta perfecta que ningún país puede enfrentar aisladamente.
Somos testigos de amenazas terroristas tradicionales, crimen organizado transnacional, y grupos armados transformados, que han evolucionado hacia modelos híbridos permanentes. Esta hibridización no es transitoria sino estructural, representando una nueva normalidad que requiere marcos conceptuales y operativos fundamentalmente diferentes.
Los invitamos a conocer este interesante estudio realizado por Fundación Sherman Kent el cual aborda una realidad que influye preocupantemente.










