Ya no basta con tener un manual polvoriento en algún cajón; hoy, la gestión de crisis exige anticipación, agilidad digital y una autenticidad inquebrantable.
Esto implica no solo monitorear constantemente las redes sociales y otros canales digitales para detectar posibles amenazas, sino también tener equipos capacitados para actuar de manera inmediata y coordinada.
La rapidez en la respuesta y la transparencia en la comunicación son cruciales para mitigar el impacto negativo y reconstruir la confianza del público. Además, las empresas deben prepararse para un escrutinio constante, lo que significa establecer protocolos claros, definir roles y responsabilidades, y realizar simulacros de crisis regularmente para asegurar una respuesta.
La transformación digital de la gestión de crisis “La velocidad ha reemplazado a la precisión como la primera prioridad en la gestión de crisis moderna”, afirma Timothy Coombs, referente mu
Los invitamos a descargar este interesante estudio elaborado por Augusto Scarella Arce , director de la Consultora www.sciatfacere.us










