En los últimos meses nuestro país ha sido testigo de un intenso debate con respecto del tema de los dispositivos no letales y menos letales, siendo el centro de la discusión el dispositivo BolaWrap.
Si bien la discusión es legítima y hasta cierto punto esclarecedora, esta no puede sustentarse en meras especulaciones o abiertamente en falsedades, pues en materia de soluciones en seguridad deben primar aspectos técnicos y operativos por sobre consideraciones políticas o comerciales ya que en definitiva la delincuencia no entiende de trincheras o segmentos, esta es transversal y afecta a toda la comunidad.
En primer término llama la atención la denuncia de una fundación la cual habla de un proceso de compra “amarrado” sin considerar que se trata de un dispositivo creado, patentado y fabricado exclusivamente por Wrap Technologies, es decir, al momento de realizarse el proceso de adquisición no existían ponentes adicionales. A lo anterior se suma el hecho de que se tratada de un dispositivo que ya disponía de una trayectoria de uso comprobado. Lo anterior desmorona completamente la teoría de una posible irregularidad en la asignación.
Otro “dato curioso” es aquel que hace referencia a que se trata de un dispositivo que recién esta siendo implementado y que no cuenta con mayor trayectoria, afirmación que resulta infundada pues basta con verificar en internet para comprobar que se trata de una tecnología con una década de trayectoria.
En fechas más recientes una ex autoridad hace una afirmación respecto del potencial de este dispositivo para causar víctimas fatales, ignorando de forma inexcusable que en casi una década de aplicación no registra víctima alguna, a lo anterior se suma que su uso (restringido por ahora a entidades de orden y de seguridad) es precedido de un entrenamiento con estándares internacionales. Curiosamente al plantear esta afirmación, se omite toda referencia a otras alternativas propuestas en la actualidad, las cuales de acuerdo al estudio realizado por Reuters registran sobre 1000 víctimas fatales.
Entre los últimos “datos curiosos” conocimos de una afirmación concerniente al fabricante, la cual daba cuenta de “problemas comerciales” lo cual resulta bastante curioso en especial porque hace menos de 60 días Wrap Technologies inauguró su nueva planta de fabricación, ampliando su capacidad de fabricación e incorporando nuevas áreas de productos.

Nueva planta de producción de Wrap Technologíes recientemente inaugurada
Toda la información presentada se encuentra disponible en Internet, por lo anterior no resulta comprensible que autoridades insistan en posturas que no privilegian lo que debiera ser el único objetivo de la autoridad: “facilitar el acceso a soluciones tecnológicas que permitan disminuir la exposición física del personal de seguridad”
Hace más de una década se generó a nivel global una tendencia en los procedimientos policiales que apunta hacia la desescalada de la violencia, es decir, hacia la incorporación de métodos y dispositivos que permitan “limitar o acotar” todo procedimiento policial antes de que este escale en términos de violencia.
Sin duda el uso de armas de pulso eléctrico representa una opción de último ratio, la cual resulta altamente recomendable en especial cuando el funcionario enfrenta una situación que ya ha escalado como suelen ser los casos de violencia intrafamiliar, sin embargo este simple ejemplo nos demuestra que estamos hablando de soluciones distintas para situaciones diametralmente opuestas.
Finalmente cabe destacar que a nivel global existe una creciente preocupación por parte del personal de seguridad con respecto del uso de dispositivos que puedan derivar en lesiones o víctimas y por ende en posibles sanciones administrativas o judiciales. Es precisamente este escenario el que dio lugar al desarrollo de nuevas alternativas de retención no basadas en la aplicación del dolor, las cuales cuentan con una favorable percepción por parte de la opinión pública.
Frente a la situación de inseguridad que afronta nuestro país sin duda el camino es apoyar la implementación de soluciones que faciliten la acción policial, evitando que el personal se inhiba de su uso por el temor a posibles repercusiones.
En la discusión de las mejores soluciones en materia de seguridad las consideraciones electorales o las posibles visiones comerciales deben quedar en un segundo plano, dejando en manos de las instituciones especializadas, la toma de decisiones, pues para el caso del BolaWrap, no obstante la amplia trayectoria y referencia del producto, Carabineros de Chile realizó un amplio plan piloto en la zona norte el cual fue evaluado en detalle y de forma profesional. Es precisamente este el camino a seguir cuando se trata de evaluar e implementar nuevas soluciones en materia de seguridad.









