Chile enfrenta hoy uno de sus mayores desafíos en materia de seguridad ciudadana. Mientras las cifras de criminalidad aumentan y la sensación de inseguridad se extiende por todo el territorio nacional, existe un sector que podría ser clave en la solución pero que trabaja de manera fragmentada: la seguridad privada.
Esta dispersión no es solo una ineficiencia administrativa, sino que también ha obstaculizado los intentos del sector de la seguridad privada por posicionarse ante las autoridades nacionales.
En más de una ocasión, diversos actores han intentado representar al sector, pero la falta de unidad y la presentación de diferentes propuestas han llevado a que las autoridades los perciban como poco representativos del conjunto. Mientras otros países han logrado crear poderosas alianzas entre el sector público y privado para combatir el crimen, Chile mantiene a sus actores de seguridad privada descoordinados, limitando su potencial contribución a la seguridad nacional y la capacidad de infl uir en políticas públicas.
Los invitamos a descargar este interesante estudio elaborado por la reconocida consultora Sciat Facere el cual incorpora interesantes propuestas, con respecto de un tema fundamental










