Seguridad municipal y la necesidad de implementar dispositivos de protección que no generen críticas

Día a dia cobra fuerza la necesidad de dotar a las patrullas municipales de herramientas tecnológicas que permitan el resguardo del orden, sin ocasionar dolor, lesiones ni situaciones que comprometan la legitimidad institucional.

En medio de un escenario social cada vez más exigente con el actuar de los cuerpos de seguridad, los municipios de Chile enfrentan el urgente desafío de fortalecer sus unidades de patrullaje y control del orden público sin caer en prácticas que puedan traducirse en violencia innecesaria, abusos de poder o costosas demandas judiciales.

En este contexto, emerge con fuerza la necesidad de dotar a las patrullas municipales de herramientas tecnológicas que permitan el resguardo del orden, sin ocasionar dolor, lesiones ni situaciones que comprometan la legitimidad institucional.

El dilema no es nuevo. Equipar a los funcionarios municipales con medios disuasivos que no vulneren derechos humanos ha sido una discusión postergada por años. Sin embargo, los hechos recientes como el aumento de conflictos en vía pública y la exposición de los funcionarios a situaciones de alto riesgo han hecho evidente la urgencia de actuar.

Aquí es donde entra en juego la nueva generación de dispositivos de pre-escalada, herramientas desarrolladas precisamente para intervenir en momentos críticos sin llegar a extremos. El ejemplo más emblemático es el BolaWrap, un dispositivo de retención a distancia que lanza una cuerda de kevlar capaz de inmovilizar temporalmente a una persona sin causar dolor ni lesiones. Una especie de “esposas a distancia”, pero sin el trauma físico ni visual que pueden generar otras tecnologías .

¿Por qué esto es clave para los municipios? Porque una intervención que derive en daño físico o emocional puede terminar en una demanda judicial millonaria, que no solo afecta al funcionario involucrado, sino que se extiende hacia el jefe de seguridad municipal, el alcalde e incluso al propio municipio como entidad. En cambio, dispositivos como el BolaWrap representan una solución legalmente segura, validada internacionalmente y ya adoptada por policías locales en Estados Unidos, Reino Unido y parte de Europa.

Además, su uso no genera el impacto mediático ni la crítica social que suelen suscitar otros métodos coercitivos. No hay gritos. No hay sangre. No hay dolor. Solo un acto técnico y controlado de inmovilización, registrado en video para fines de transparencia y evidencia.

En definitiva, dotar a los cuerpos de seguridad municipal de Chile con tecnologías de retención indolora no es un lujo, es una necesidad estratégica. Significa anticiparse a conflictos, proteger a los funcionarios y a los ciudadanos, y blindar a la institución municipal frente a riesgos judiciales y reputacionales. La seguridad del futuro no se mide en fuerza, sino en inteligencia, y los municipios chilenos están en un momento crucial para elegir el camino correcto.