Incorporar dispositivos de pre-escalada de la violencia en la seguridad municipal ofrece múltiples ventajas, especialmente en contextos urbanos donde los conflictos pueden intensificarse rápidamente. Estos dispositivos permiten limitar y neutralizar situaciones antes de que se conviertan en hechos violentos.
El BolaWrap es una herramienta ideal para municipios que buscan fortalecer su seguridad de forma ética, preventiva y eficaz, especialmente en escenarios donde se prioriza la gestión pacífica del espacio público, el respeto a los derechos humanos y la protección tanto del personal como de los ciudadanos, ya que permite neutralizar a una persona en crisis o en actitud hostil antes de que ataque o se produzca un enfrentamiento, evitando el uso de fuerza física o armas más agresivas.
Uso proporcional de la fuerza
Este dispositivo se ajusta a los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza. Ofrece una alternativa intermedia entre la persuasión verbal y métodos más invasivos como bastones o armas eléctricas.
Reducción de riesgos para funcionarios
Al operar desde una distancia segura (3 a 8 metros), el BolaWrap permite actuar sin exponer al personal de seguridad municipal a agresiones físicas, mordeduras o golpes, especialmente en casos de personas con alteraciones mentales o bajo influencia de sustancias.
Alta visibilidad disuasiva
Al ser un dispositivo visible y poco común, su sola presencia puede disuadir conductas violentas en el espacio público, contribuyendo a la gestión pacífica del orden urbano.

Integración con patrullas municipales
BolaWrap puede ser portado por inspectores de seguridad ciudadana capacitados, sin requerir armamento ni pertenecer a fuerzas armadas o de orden, aumentando la capacidad operativa del municipio sin militarizar el espacio público.
Respeto a los derechos humanos
Su enfoque no letal y la posibilidad de detener sin causar dolor ni trauma grave, mejora la imagen pública de los operativos y reduce denuncias por uso excesivo de la fuerza.
Evitar costos judiciales
Al no ser un dispositivo que recurra a la aplicación de dolor como medio de control se evita una posible judicialización del procedimiento lo que representa un ahorro a largo plazo para municipios.
La incorporación de dispositivos de pre-escalada es una tendencia mundial, frente a lo cual nuestras autoridades deben asumir una posición objetiva, en especial cuando ya existe una solución efectiva que no involucra el uso de dolor o la generación de posibles víctimas ni la posible judicialización del procedimiento.