El encuentro tecnológico de ALAS Chile, celebrado este 28 de mayo en el hotel Radisson Blue Plaza El Bosque, Santiago, marcó un hito importante para el futuro de la seguridad privada en nuestro país. La presencia de los líderes de ASIS Chile y la Fundación de Oficiales de Protección IFPO no solo reafirmó el compromiso de estas organizaciones con el avance del sector, sino que también propició un espacio crucial para el diálogo y la reflexión sobre la capacitación de alto nivel.
En un ambiente de intercambio con destacados profesionales de la industria, la conversación giró en torno a la imperante necesidad de proyectar instancias de formación que eleven el estándar de los profesionales del área. Este enfoque adquiere una relevancia particular en el contexto de la reciente promulgación de la Ley de Seguridad Privada. Esta nueva normativa no solo redefine el marco regulatorio del sector, sino que también impone desafíos y exigencias inéditas a quienes lo integran.
La seguridad privada ya no es un campo estático; evoluciona constantemente impulsada por la tecnología, las nuevas modalidades delictivas y una mayor conciencia sobre la gestión de riesgos. Ante este panorama, resulta fundamental que los profesionales de la seguridad cuenten con herramientas y conocimientos que les permitan anticiparse, adaptarse y responder de manera eficaz a los escenarios complejos que plantea la ley y la realidad actual.
La visión compartida por ASIS Chile e IFPO, de impulsar una formación superior y especializada, es un llamado a la acción. No se trata solo de cumplir con los requisitos legales, sino de construir una fuerza laboral altamente calificada, capaz de ofrecer soluciones innovadoras y de valor agregado. Esto implica ir más allá de los cursos básicos, para adentrarse en áreas como la gestión estratégica de la seguridad, la ciberseguridad, el análisis de datos, la gestión de crisis y el liderazgo.
La colaboración entre organizaciones como ASIS Chile, IFPO y ALAS Chile es el camino a seguir. Solo a través del trabajo conjunto, la creación de redes y el intercambio de experiencias, podremos diseñar e implementar programas de capacitación que estén a la altura de los desafíos y que permitan a los profesionales de la seguridad privada en Chile alcanzar su máximo potencial. Este es, sin duda, un paso fundamental hacia una seguridad privada más robusta, eficiente y profesional.