En los últimos 15 años, se duplicó el número de empresas de seguridad privada en Chile

El auge de las empresas de seguridad privada va de la mano con el alza de los delitos que ha reportado el comercio, que desde el 2022 se ha mantenido en tasas que bordean el 60% de victimización, a pesar de que 8 de cada 10 tiendas o locales cuentan con algún sistema de seguridad privada, ya sea físico o tecnológico
Seguridad privada en Chile
  • En el año 2008, existían cerca de 1.100 empresas que prestaban estos servicios. Hoy ya son casi 2.500.
  • La industria en 2009 facturó cerca de US$1.119 millones. Actualmente supera los US$2.000 millones, lo que representa el 0,6% del PIB.

El 2024 ha sido un año histórico para la industria de la seguridad privada, luego que el 15 de marzo, el Presidente Gabriel Boric promulgara la primera ley que regulará el accionar de esta industria, que está compuesta por más de dos mil empresas y cerca de 250 mil guardias y vigilantes privados, con una demanda por sus servicios que crece año a año.

Si a este último número, se suman conserjes, nocheros y rondines, quienes también realizan tareas de resguardo, la cifra sube a cerca de 500.000 personas en total.

“Actualmente los reglamentos de la nueva ley de seguridad privada están siendo revisados por la Contraloría General de la República y una vez que esté listo, la norma entrará en vigencia seis meses después. Hoy, la demanda por este tipo de servicios está creciendo cerca de un 20% anual, lo que se explica, en parte, por el aumento de la sensación de inseguridad, no solo de las personas, sino que también de las empresas y comercios, que en la última década, han aumentado su inversión de medidas de seguridad en un 17% por año”, explica Aldo Vidal, Asesor Técnico de la Asociación de Empresas de Seguridad Privada y Transportes de Valores (ASEVA).

Esta alza en la demanda de los servicios también se ha visto reflejada en la facturación de la industria: si en 2009 alcanzó los 1.119 millones de dólares, este año debería superar los 2.000 millones de la moneda norteamericana, lo que equivale a cerca del 0,6% del PIB, y según la Subsecretaría de Prevención del Delito, en los próximos años, o antes, podría alcanzar al 1%.

A esto se suma que se duplicó el número de empresas que ofrecen servicios de protección y resguardo en espacios tan diversos como instituciones bancarias, comercios, centros de bodegaje y condominios residenciales, llegando a las 2.493 compañías en 2024, en relación a las 1.170 que existían en 2008. Además, la seguridad privada monitorea a unos 350.000 hogares a través de sistemas de alarmas.

“El auge de las empresas de seguridad privada va de la mano con el alza de los delitos que ha reportado el comercio, que desde el 2022 se ha mantenido en tasas que bordean el 60% de victimización, a pesar de que 8 de cada 10 tiendas o locales cuentan con algún sistema de seguridad privada, ya sea físico o tecnológico”, que requiere ser fortalecido agrega Vidal.

Aldo Vidal, también explica que “la nueva ley de seguridad privada, que esperamos entre en vigencia el primer semestre de 2025, viene a fortalecer el funcionamiento de la industria, pero también seguirá en el fortalecimiento de la profesionalización de los vigilantes y guardias  y determinará, en base a una matriz de riesgo, la categorización y con ello la definición del aumento de las medidas que se deben implementar para mitigar la comisión de delitos en instalaciones específicas”.  

Por, último, Vidal detalla que “todos estos cambios generados por una imperiosa necesidad de fortalecer las capacidades de la seguridad privada, son una necesidad que hay que implementar a la brevedad, si realmente queremos sumar esfuerzos en esta coadyúdansa a la Seguridad Pública, y  generar mejores medidas de seguridad, a partir de esta importante  colaboración y coordinación de todos los actores que son parte del macrosistema de Seguridad en Chile”.