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¿Qué hacer si a tu hijo le llegan mensajes de carácter sexual en su dispositivo móvil?

Lamentablemente estamos viviendo una época donde la cultura del libertinaje y apertura a los géneros sexuales ha derivado u ocasionado problemas con personas con ciertas características y conductas inadecuadas hacia los menores de edad, digo lamentable porque se han presentado muchos problemas con pederastas y pedófilos quienes aprovechan las redes sociales para hacerse pasar por un menor de edad y cometer sus asaltos sexuales.

Como padres debemos estar muy atentos a los perfiles, aplicaciones, juegos y demás programas que pudieran estar utilizando nuestros hijos y sobre los cuales no tenemos cierto control, digo cierto porque hay maneras como, por ejemplo, un programa de control parental, el cual nos permite conocer qué aplicación utiliza, por cuanto tiempo, las descargas de las aplicaciones las cuales podemos nosotros permitir o no, incluso su ubicación por GPS.

En Latinoamérica hay estadísticas donde ya un niño a la edad de 5 años está utilizando o ya cuenta con un dispositivo móvil para juegos, aplicaciones sociales o lectura, tomando en consideración que estos atacantes están al acecho es muy importante tomar ciertas medidas de protección con nuestros hijos.

Hace unos días en una de las tantas asesorías que realizo, una mujer me comentó algo que me pareció preocupante y por lo cual decidí escribir esta columna, el tema en cuestión es que ella estaba preocupada por lo que les estaba sucediendo. El problema comenzó cuando deciden comprarle el primer teléfono celular a su hija por lo que adquieren una línea telefónica prepago, la ponen a nombre de uno de los progenitores y le regalan el móvil pensando que es lo que más desea a esa edad.

Una vez en sus manos, comienzan a configurarlo y a establecer todas las medidas de seguridad necesarias, y una de las acciones que llevan a cabo es instalar WhatsApp. En un principio todo parecía ir bien, sin embargo, no fue tan bonito como ellos pensaban.

La madre comentó que a través de esta aplicación de mensajería instantánea la niña empezó a recibir mensajes de personas desconocidas para ellos. No tenía esos contactos registrados en la agenda y no entendían por qué motivo estaba recibiendo esos mensajes.

Le pregunté a la madre si ella había podido leerlos y me dio una respuesta inesperada. No solo había visto los mensajes, sino que incluso me desveló el contenido de los mismos. Se trataba de conversaciones sobre encuentros transexuales, cosa que a su hija le había confundido porque, además de no entenderlos, le inquietaba el contenido sexual, completamente inapropiado para su corta edad.

Su marido y ella investigaron y llegaron a la conclusión de que el número de teléfono que habían adquirido anteriormente pertenecía a otra persona y estaba registrado en un portal de encuentros transexuales.

Para tener todos los detalles, le pregunté si habían contactado con la compañía telefónica. Me dijo que sí, pero que no les habían dado más solución sino ofrecerles una nueva línea telefónica.

La mujer manifestó su enojo con la compañía telefónica y con la aplicación de mensajería instantánea. Decidió recurrir entonces a mi persona para conocer qué medidas podrían tomar y si era viable o no poner un reclamo a WhatsApp dada la edad de la menor.

En primer lugar, le facilité la página del servicio de ayuda de la aplicación, donde WhatsApp explica que estas situaciones pueden llegar a darse cuando alguien recibe un número que antes había estado asignado a otra persona.

Posteriormente, le expliqué que quienes habían comprado la línea de teléfono eran ellos, y, por tanto, eran los responsables del uso que su hija, menor de edad, hacía de esa línea.

También le recordé que la edad recomendada para usar WhatsApp se establece en 16 años.

No obstante, si querían reportar lo sucedido en la plataforma, le explique cómo contactar con WhatsApp, bien para reportar algún perfil concreto, en el caso de que estuviera difundiendo contenido inapropiado, o bien con el Centro de Privacidad, o si finalmente lo deseaban, con el delegado de protección de datos.

Respecto a las personas no conocidas por su hija de los que estaba recibiendo mensajes, le indique que lo idóneo era no mantener ningún tipo de contacto y bloquearlos, así como salirse de los grupos de WhatsApp en los que estuviera sin desearlo, heredados del dueño anterior de la línea.

También le expliqué que debía practicar egosurfing del número de teléfono asignado. De este modo, podría averiguar en qué páginas web de contactos transexuales está el número registrado por el dueño anterior de la línea y ejercer sus derechos para desvincularlo de las mismas.

Al ser el primer móvil de la menor, insistí en lo prioritario que es cuidar el uso que su hija hace del dispositivo y de Internet y guiarle en sus primeros pasos. Para ello, le indique la importancia de establecer pactos familiares para el buen uso e instalar herramientas de control-parental en los dispositivos que usaba su hija, así como conocer en qué consiste la mediación parental.

En definitiva, espero querido lector que usted también a partir de este momento sepa cómo actuar en caso de que alguno de sus hijos, o familiares menores de edad tenga algún inconveniente con este tipo de acoso o mensajes subidos de tono.

 

Evite ser víctima

Adolfo M. Gelder

@adogel

t.me/seguridadintegral

 

Fuente:

Google

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